Grupo MILENIO/Agosto 8, 2005

 

En El Tigre II, vecinos dudan del ayuntamiento

 

Les ofrecen regularizar sus predios, pero algunos creen que la intención es facilitar la construcción en el bosque del Nixticuil.

 

 

Después de 20 años de vivir en la colonia El Tigre II, los habitantes del lugar pueden aspirar a escrituras en su casa. Los colonos se quedaron a medias en el trámite de regularización, después de que el fraccionador del lugar no concluyó la obra y el Ayuntamiento de Zapopan no se hizo responsable de los servicios.

 

La presente Administración les ofrece la regularización, pero a la mayoría de los colonos les parece que la ayuda tiene una segunda intención: modificar el uso de suelo y comenzar con la construcción de viviendas sobre el bosque del Nixticuil, aledaño a sus hogares.

 

“Esto lleva de fondo el cambio de uso de suelo, nosotros nos hemos asesorado con gente que conoce en materia de ecología y sería un daño irreversible que nos quiten los árboles de este bosque”, explicó Cristina Ávalos, vecina del lugar.

 

Ella y otras 50 personas se reunieron ayer en la esquina de Prolongación Ángel Leaño y calle D. Desde hace tres meses, cada primer domingo de mes llevan a cabo una junta en la que invitan a las autoridades zapopanas para que les expliquen algunas dudas, como la poda de árboles de parte de las constructoras que pretenden edificar los pies de casa para los habitantes de Nextipac.

 

Ayer, empleados de Obras Públicas, Ecología, Participación Ciudadana y Desarrollo Social de Zapopan acudieron a la cita y les plantearon el programa de regularización, en el que algunos vecinos ya están participando. Son los colonos que sí creen en la palabra de las autoridades del municipio, quienes aseguran que no existe alguna intención oculta en la regularización.

 

Desde hace dos meses, el Ayuntamiento pidió a la Secretaría de Desarrollo Urbano que detuviera la construcción de los pies de casa en El Tigre II, por la queja de los vecinos. Las obras están suspendidas, pero cientos de árboles ya fueron talados y, aunque la intención es trasplantarlos en otro sitio, el director de Ecología en el municipio, Carlos Javier de Alba Góngora, reconoció que un gran porcentaje de árboles no resistiría el traslado.

 

Durante más de dos horas, los colonos de El Tigre II escucharon a los representantes del municipio y plantearon preguntas. “¿Que se muera tu abuelita si no es cierto?”, preguntó un vecino a quien les aseguraba que la regularización de las escrituras no tenía nada que ver con el cambio de uso de suelo. “Por supuesto”, respondió el empleado de Obras Públicas.

 

Balbina Martínez es la esposa del presidente de colonos de El Tigre II, pero es a quien el Ayuntamiento de Zapopan reconoce como representante de los vecinos. Ella forma parte del grupo que sí está a favor de la regularización. “Tengo cinco años queriendo que se nos haga lo de la regularización, yo también estoy en contra de que talen árboles, pero no de que nos regularicen”, explicó Martínez.

 

El próximo miércoles, los vecinos se reunirán para dialogar sobre el mismo tema.

 

Días de tala

El 18 de mayo pasado, el Ayuntamiento de Zapopan comenzó la deforestación de El Tigre II con la intención de reubicar a las familias de Nexitpac, lugar donde en julio de 2004 apareció una grieta en el suelo. Los vecinos de El Tigre se opusieron a la instalación de los pies de casa en una zona boscosa.

 

Las obras se detuvieron, pero el daño se consumó: de acuerdo con el director de Ecología en Zapopan, 398 árboles fueron retirados del bosque del Nixticuil para dar paso a las nuevas viviendas. Reconoció que más de la mitad de ellos no sobrevivirán al cambio.

 

Minimizó el daño y dijo que el bosque del Nixticuil se compone de 34 hectáreas, por lo que destinar cinco hectáreas para los vecinos de Nextipac no resultaría tan grave.

 

Sin embargo, las familias que aún habitan en la zona de Nextipac se niegan a cambiar sus pertenencias a los pies de casa de El Tigre II. Aun así, las autoridades municipales y estatales decidieron que las cinco hectáreas de bosque son el lugar idóneo para la construcción de viviendas.

Dolores Reséndiz Mora / DRM Guadalajara