Grupo MILENIO/Julio 10, 2005
Tensa reunión entre
habitantes de El Tigre II y autoridades
Los vecinos están molestos por la tala de unos 60 árboles para la construcción de viviendas.
Los vecinos de la colonia El Tigre II llegaron ayer a la reunión con las autoridades de Zapopan con pocas esperanzas de encontrar una solución al problema de la destrucción del bosque del Nixticuil. En el transcurso del encuentro, confirmaron su pesimismo y hasta tuvieron enfrentamientos verbales. Al final, hasta aplaudieron y pidieron disculpas por citar a los funcionarios en un lugar a la intemperie y exponerlos al sol.
El único acuerdo logrado fue celebrar una nueva reunión, ya bajo la sombra, en la que los representantes del Ayuntamiento de Zapopan llevarán todos los documentos con los que demuestren que los trámites para la construcción de 250 viviendas se hicieron correctamente. Eso sí, con la advertencia de los vecinos de que “defenderemos este bosque a como dé lugar” y que esa defensa irá “hasta las últimas consecuencias, tope en lo que tope”.
Los habitantes de la colonia El Tigre II, así como de otros asentamientos del municipio como Arcos de Zapopan y El Roble, dejaron en clara su preocupación por la tala de más de 60 árboles por parte de la empresa que construye las viviendas. Los pinos y robles fueron talados una noche de mayo, después de que las autoridades apagaron el alumbrado de la calle que conduce al predio en el que se edificarán las casas.
También afirmaron que no permitirán que se siga con el proyecto, porque atenta contra el equilibrio del bosque.
El representante de la Dirección de Obras Públicas de Zapopan, Cuauhtémoc Ruiz Gaytán, les dijo que las obras servirán para frenar el crecimiento de los asentamientos humanos, pues las casas se construirán en una especie de herradura, que encerrará a la colonia El Tigre II. Con estas viviendas, aseguró, se marcará el límite de hasta donde se puede construir.
La aclaración no convenció a los asistentes, sobre todo porque el funcionario después admitió que no tenían la autorización de la junta de vecinos.
La discusión, que duró casi dos horas, fue siempre sobre la oposición a la construcción del fraccionamiento, al que serán trasladados los afectados por las grietas en Nextipac y, de parte de las autoridades, para defender que era la única reserva municipal de la extensión necesaria para resolver este problema.
Los vecinos recordaron que los habitantes de Nexticpac ni siquiera deseaban mudarse a El Tigre II y algunos de ellos, presentes en la reunión, señalaron que preferían un predio que ya para ese efecto había puesto a disposición el comisariado ejidal, cercano a sus viviendas.
Al final, los vecinos pidieron a las autoridades, entre quienes también estaban los directores de Participación Ciudadana, José Luis Rubio García, y de Desarrollo Social y Humano, Marisela Gómez Cobos, que llevaran su inquietud al presidente municipal Arturo Zamora.
Para disminuir la tensión, los funcionarios aceptaron la encomienda e incluso tratar de reducir la responsabilidad, al afirmar que a su vez el alcalde informaría de las inquietudes al gobierno del estado, pues las obras están a cargo de la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur). Vinieron los aplausos, el compromiso de una nueva cita y el arranque de la reforestación.
Sonia Serrano Íñiguez • Guadalajara